LAS DISCIPLINAS

Velocidad, Técnica,... ¡ ESPECTÁCULO !

Durante los Campeonatos del Mundo de esquí alpino, los mejores esquiadores y esquiadoras de más de 70 países se reúnen para ofrecer un espectáculo emocionante en las siete disciplinas: descenso, supergigante, eslalon gigante, eslalon, combinada alpina, paralelo y paralelo por equipos.  13 carreras apasionantes para alcanzar el podio.

Estas son las disciplinas:

 

DH - DESCENSO

El descenso es la disciplina de velocidad dentro del mundo del esquí alpino. Los atletas alcanzan velocidades de más de 130 km/h en competición, y el control, la técnica y la concentración son vitales a lo largo del recorrido.

La pista Àliga del sector El Tarter de Grandvalira reúne: desnivel, diagonal con contrapendiente, saltos, curvas, zona de deslizamiento, anchura, etc. La salida está situada a 2.476 m, y por delante tiene un descenso de cerca de 3 km, con tramos ya míticos como el "Salt del Túnel", el Peralt "e", "Il Curvone" o el último salto, llamado "Salt del Tonet". En 2016 el Àliga acogió el primer descenso en Copa del Mundo de Esquí alpino en los Pirineos, y en 2019 se celebraron las Finales de la Copa del Mundo de esquí alpino, que volverán el próximo 2023.

SG - SUPERGIGANTE

El Supergigante es una disciplina de velocidad, pero con una gran exigencia técnica, una combinación perfecta para que los corredores ofrezcan un gran espectáculo lleno de emoción.

La pista Àliga, por sus características, tiene todos los ingredientes para convertirse en una pista de referencia en el calendario en esta disciplina. En un único descenso, combinando el paso por puertas y la velocidad, los atletas alcanzan descensos de más de 100 km/h.

Esta disciplina se disputará en la pista Àliga, donde los corredores "vuelan" y las gradas vibran con cada descenso.

 

AC - COMBINADA ALPINA

La combinada alpina es un reto para los mejores esquiadores, en el que tienen que luchar contra el cronómetro para alcanzar el menor tiempo en una manga de descenso o supergigante y en una manga de eslalon.

Dos disciplinas con requisitos técnicos muy diferentes, pero en las que los corredores más polivalentes podrán brillar.

¡El espectáculo está garantizado!

GS - ESLALON GIGANTE

El eslalon gigante es una disciplina en el esquí alpino en la que el público puede disfrutar de descensos que reúnen velocidad, trayectorias de vértigo y espectacularidad. Esta disciplina requiere de los corredores una condición física excelente, una estrategia y una precisión extrema en sus trazados a lo largo de toda la carrera, así como una fortaleza mental excepcional para aguantar la presión durante dos mangas consecutivas. 

La pista Avet de Soldeu es el escenario perfecto para poder contemplar las competiciones de eslalon gigante en todo su esplendor.

SL - ESLALON

Técnica y precisión son los elementos clave en la disciplina estrella del esquí alpino: el eslalon.

El eslalon es una disciplina con requisitos muy técnicos, donde cualquier error de cálculo por parte de los corredores puede implicar quedar fuera de la carrera. Los trazados requieren descensos rápidos y una gran intensidad en todo momento.

La pista Avet acogió en 2012 la carrera de eslalon, en el marco de la primera Copa del Mundo de esquí alpino celebrada en el Principado.

PAR - PARALELO

El paralelo, por su característica única en que los corredores compiten de dos en dos para pasar ronda, es una disciplina que garantiza espectáculo desde el minuto cero y hace contener la respiración a los espectadores durante una mañana intensa en que los esquiadores sacan su espíritu competitivo más puro.

Una pista, dos trazados idénticos, dos corredores y una lucha para batir a su rival.

Un duelo vertiginoso en una carrera a contrarreloj para llegar a la línea de llegada en primer lugar.

ATE - PARALELO POR EQUIPOS

De la fusión del espectáculo del paralelo con la competición por equipos surge una competición con un ambiente irrepetible en ninguna de las otras disciplinas.

La lucha entre países se desarrolla en un trazado rítmico y rápido donde la suma de los cuatro corredores hará que cada nación pase de ronda o quede eliminada. Este suspenso aporta los ingredientes imprescindibles para un espectáculo apasionante en una cita de gran nivel, donde la individualidad se pone al servicio del colectivo encabezado por una bandera.